
Esta claro, el mundo no se va a acabar en el 21 de diciembre del
¿Y por qué ese año? Pues ‘dicen’ que los mayas predijeron esa fecha como el fin del mundo. Claro… Nadie se lo cree, pero hacemos películas, escribimos libros y hablamos sobre ello buscando todo tipo de argumentos que le den un mínimo de credibilidad al asunto. Debido a la alarma que nos hemos creado, incluso la NASA ha tenido que emitir varios comunicados desmintiendo el fin del mundo. De locos.
Pero además de todas esas tonterías, que no van a ningún lado, me molesta que se hable de ello apoyándose en presuntos argumentos científicos e históricos. Todo se justifica en los mayas, y en una serie de coincidencias en su calendario. Cuando en el 2013 la tierra siga en su sitio diremos que menuda mierda de fin del mundo habían profetizado. Decepcionados, una vez más, porque nada ha pasado.
Sencillamente, somos imbéciles. Señores: los mayas no dijeron que el mundo se fuese a acabar, ni en el 2012 ni nunca. En resumen; esta civilización disponía de un formato de calendario dividido en varios ciclos. Da la casualidad, que uno de esos ciclos termina en el 21 de diciembre del 2012. Sí, pero empieza otro, así como antes del actual, han existido más. Se termina el calendario, pero vuelve a comenzar.
Es decir, que estamos poniendo en ‘boca’ de los mayas algo que nunca se aventuraron a profetizar. Todo lo contrario, pues afirman que después del 2012, otro ciclo seguirá. Grandes expertos en matemáticas y astronomía, los mayas nos dejaron uno de los calendarios más perfectos de la historia. Nosotros, hombres del siglo XXI, se lo agradecemos reinventándolo. Si para forrarnos llenando salas de cine y vendiendo libros hay que decir que esto se acaba, se hace. Y los mayas, que protesten.


.jpg)


