viernes 18 de marzo de 2011

Carta abierta a Alfons Godall


«Los catalanes somos unos ciudadanos castigados por la desgracia y la injusticia históricas. El destino y la desdicha nos han llevado a tener que ser españoles y sufrir las consecuencias. Por eso entendemos la desdicha de Japón y de su gente. Viven en la desgracia de tener que sufrir el castigo de los terremotos y tsunamis. La diferencia es que nosotros lo podemos resolver. Todo el apoyo a la gente de Japón».

Alfons Godall, ex vicepresidente del FC Barcelona


Señor Alfons Godall:

Supongo que estos días está aguantando las barbaridades referidas a usted por parte de aquellos que han elegido la vía fácil para atacar sus vergonzosas palabras. Yo intentaré, en la medida de lo posible, dirigirme con el respeto y la educación que usted ha demostrado no tener.

Señor Godall, su tragedia, ser español, supongo que le supone un terrible perjuicio en su vida otorgándole la potestad para compararse con aquellos que han sufrido las consecuencias de la agitación de la tierra. Supongo, que desde su ordenador personal y sentado en el despacho de su suntuosa casa, siente lo mismo que aquellos que han perdido familiares, negocios, casas o incluso la vida por un azar del destino.

Usted, señor Godall, engordando su cuenta bancaria día tras día con sus negocios y tras haber sido vicepresidente del mejor equipo del mundo, entiende a los japoneses porque también ha sufrido la desgracia y la injusticia. Esa desgracia y esa injusticia pese a la cual usted posee un nivel de vida que la inmensa mayoría de ciudadanos de este planeta jamás serán capaz de alcanzar.

Muchos, señor Godall, viven un pequeño drama cuando se quedan sin trabajo con familia e hipoteca de la noche a la mañana. Supongo que, tan familiarizado con las injusticias, habrá despedido a más de un trabajador sin apenas pestañear. Pero nada comparable a lo suyo. Usted tiene casa, coche, negocio, posición social… pero se atreve a compadecerse en igualdad con aquellos que ya no tienen nada y rezan para evitar una catástrofe nuclear.

Me imagino a cualquier japonés que haya visto su vida destruida, leyendo sus palabras y pensando, «quizás no me cambiaría por este señor que parece llevar una vida tremendamente desgraciada e injusta». ¿Se cambiaría usted por él?

Pues parece que su tragedia es comparable. Esa tragedia en la que vive oprimido por un país que suma casi cuatro millones de parados y en el que usted es un auténtico privilegiado. Deberían aprender en Japón a llevar su desgracia con tanta naturalidad como usted. Lo disimula muy bien.

3 comentarios:

Naaaaaaaach dijo...

Lamentable.... Este tío es un impresentable. No tengo más que decir.

Jorge Millan dijo...

No hay nada mas que añadir......solo que no hay que hacer sangre personajes como este, es una persona enferma....la enfermedad de ser tonto del culo....(esto es plagiado esta frase la dijo Carlos Herrera)

Sergio Martínez dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=5Gkg77It8nU&feature=related